ruta del temple peñiscola

Todos los visitantes que llegan a Peñíscola, sin excepción, se quedan absolutamente fascindos por el impresionante castillo que corona el Casco Antiguo de la Ciudad del Mar. Una fortaleza que tiene ya varios siglos de antigüedad, y que fue construida por la Orden del Temple. Estos caballeros eran guerreros y a la vez monjes que servían a la Iglesia Católica y ganaron muchísima fama gracias a las cruzadas. Sin embargo, la Iglesia les expulsó llegado el momento, y se han convertido en una de las instituciones más enigmáticas de la historia.

Lo que está claro es que en Peñíscola hicieron un trabajo sublime con la construcción de un castillo que, hoy día, sigue siendo toda una referencia para los visitantes que llegan a este rincón de Castellón. Y para recordar toda la historia de la Orden del Temple, en Peñíscola se puede encontrar una magnífica exposición, dentro del propio castillo, en el lugar que sirvió en su momento para la realización de los cónclaves tras la muerte del Papa Luna, Benedicto XIII.

Una exposición que cuenta con numerosas piezas de museo entre las que destacan armas, armaduras y legajos históricos, que nos acercan mucho más a la semidesconocida historia de este grupo de soldados de Dios, que vieron como su suerte cambiaba por la ambición de un rey y por la dejadez de la propia Iglesia Católica, quienes consideraban que habían llegado a obtener demasiado poder y era algo muy peligroso.

Construido entre el 1294 y el 1307, el Castillo sigue conservando buena parte de su estructura, manteniendo así el espíritu que estos templarios quisieron otorgarle al construirlo. Está claro que una exposición sobre estos caballeros era de recibo en un lugar tan importante y crucial para Peñíscola como su castillo.

Share this article